viernes 24 de mayo de 2013
lunes 27 de septiembre de 2010
"Ni en nuestras peores pesadillas, ni en los mejores sueños del presidente de la patronal, Díaz Ferrán, se podía imaginar una Reforma Laboral tan destructiva de los derechos de los trabajadores"
Trabajadores de la cultura y de la Universidad manifiestan su apoyo a la huelga general en un acto celebrado en Madrid
La escritora Almudena Grandes ha sido la encargada de conducir el acto celebrado en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, en el que trabajadores del mundo de la cultura (cine, teatro, artes plásticas, música, literatura, ...) y la universidad han proclamado su apoyo a la huelga general convocada por CCOO y UGT para el 29 de septiembre. La propia Almudena Grandes explicó que "la huelga general debería ser un grito, un plante y una línea a seguir por parte del movimiento obrero y la sociedad civil española, a fin de defender el patrimonio que heredamos de nuestros antepasados, en defensa de nuestros propios derechos y el futuro de nuestros hijos".
Almudena Grandes presentó el acto.
"Hemos venido aquí para apoyar la huelga general", que trata de "impedir que nuestros hijos vivan peor de lo que hemos vivido nosotros", señaló Almudena Grandes para exponer las razones del acto que esta mañana ha reunido a artistas, escritores y profesores de Universidad. "Nosotros vamos a la huelga, porque hay una reforma laboral abusiva que nos afecta a todos los trabajadores", añadió el presidente de la Unión de Actores, Jorge Bosso. "Estamos perdiendo derechos, es una huelga en defensa propia", subrayó.
A su vez, el secretario general de CCOO, Ignacio Fernández Toxo, censuró la reforma laboral aprobada por el Gobierno y el Parlamento, y es que a su juicio "las cosas se pueden hacer de otra manera, de una manera mejor, en beneficio de la inmensa mayoría. Esto nos anima a convocar la huelga general". "Ni en nuestras peores pesadillas, ni en los mejores sueños del presidente de la patronal, Gerardo Díaz Ferrán, se podía imaginar una reforma tan destructiva de los derechos de los trabajadores", proclamó.
En su discurso Toxo, agradeció el apoyo de los trabajadores de la cultura y la Universidad - "Esta gente no falla nunca, está por convicciones y en defensa propia", afirmó -, que demuestra que los sindicatos no estamos solos, y frente a la descalificación personal y colectiva que están sufriendo los sindicatos al unísono desde la derecha y la ultraderecha, reivindicó la labor de los sindicalistas que dedican su jornada laboral, y más que su jornada laboral, a defender a los trabajadores. "Los delegados sindicales han sido elegidos democráticamente por los trabajadores; ellos sí han pasado el filtro de las urnas", aseveró, "al contrario de quienes les critican, que solo tienen intereses detrás".Además, Toxo explicó que la huelga general tiene mucho de resistencia, pero que sobre todo es una apuesta de futuro, "para que no nos arruinen el futuro", y preventiva, en alusión a la anunciada reforma de las pensiones.
El secretario general de CCOO vaticinó que el 29 de septiembre "va a haber una marea democrática que v a decir que así no se hacen las cosas, que hay alternativas". Y respondiendo a quienes critican a los sindicatos afirmó que "si Zapatero quiere suicidarse, será su voluntad", pues "si la derecha llega a gobernar, no será por la movilización que hemos puesto en marcha". Así, afirmó que si bien ha escuchado el grito ¡Zapatero, dimisión!, nadir ha gritado que ¡venga Rajoy!", clamó. "Hay alternativas en la izquierda", concluyó Toxo su intervención, que antecedió a la del secretario general de UGT, Cándido Méndez.
"Sí para"
En el transcurso del acto, al que acudieron Pilar Bardem , Miguel Ríos, Juan José Millás y Adriana Ozores, entre otros, se sucedieron numerosas intervenciones como la del actor y director teatral Juan Margallo quien fue leyendo la relación de teatros, series y rodajes que participarán en la huelga, a lo que los numerosos asistentes respondieron con un «Sí para» y un caluroso aplauso final. Aunque si hubo alguien que se llevó los mayores y más cariñosos aplausos fue el recientemente fallecido José Antonio Labordeta, recordado por el secretario general de CCOO y en varias oportunidades más.
Asimismo, se dio lectura a tres manifiestos, dos de ellos promovidos por trabajadores de la cultura y otro suscrito por profesores universitarios, profesionales y organizaciones estudiantiles. La lectura del primer texto, "Manifiesto de la cultura", correspondió a los actores y actrices Juan Diego, Laura Rodríguez, Carlos Canut y Vicente Cuesta, mientras que el escritor Juan José Millás, la actriz Adriana Ozores y el cantante Miguel Ríos fueron los encargados de leer el "Manifiesto promovido por los trabajadores de la cultura".
Las estudiantes Ana Márquez y Leire Zarain, fueron las portavoces del "Manifiesto promovido por profesores de Universidad y profesionales de las distintas especialidades". Después, los catedráticos Antonio Baylos y Antonio Santesmases explicaron el significado de la reforma laboral.
Huelga general de ciudadanos y ciudadanas
Manifiesto promovido por los trabajadores de la Cultura
Artistas como Joaquín Sabina, Miguel Ríos y Juan Diego, escritores como Almudena Grandes, Eduardo Medicutti y José Manuel Caballero Bonald, entre otros, han declarado su apoyo a la huelga general del 29 de septiembre en un manifiesto promovido por el mundo de la cultura y la universidad.
En el manifiesto señalan que "creemos que tienen razón los sindicatos cuando afirman que esta reforma no servirá para crear empleo, aumentará los contratos temporales, facilitará y abaratará el despido, reforzará el poder de los empresarios a la hora de fijar unilateralmente las condiciones de trabajo, privatizará la gestión del desempleo y debilitará las negociaciones colectivas y el papel de las organizaciones sindicales. Además, consideran que se trata de una "llamada a los que no están dispuestos a que se recorten los valores cívicos, los derechos sociales y la dignidad de la ciudadanía".
También sostienen que "sería un error pensar que la reforma supone únicamente un ataque contra los sindicatos. los acontecimientos de los últimos años significan una agresión manifiesta a la democracia, la dignidad política y a los derechos de la ciudadanía".
A su juicio "hemos asistido a una farsa en la que, entre aparentes discusiones, abstenciones y críticas, el Gobierno ha firmado un pacto con la derecha y los empresarios para imponer medidas de una agresiva orientación neoliberal".
Para los trabajadores de la cultura, "aceptar como inevitable un deterioro permanente de nuestras condiciones de trabajo significa renunciar a la ciudadanía, a la política y al sentido último de la democracia."
En este sentido, consideran que "la huelga del 29 de septiembre no afecta sólo al movimiento sindical. Se trata de una llamada a todos los ciudadanos y ciudadanas dispuestos a manifestar su oposición a una Europa gobernada por los mercaderes, sin lugar para la política y los espacios públicos del Estado. Se trata de una llamada a quienes no están dispuestos a que se recorten los valores cívicos, los derechos sociales y la dignidad de la ciudadanía".
Explican que "se trata de dejar oír nuestra voz contra los especuladores y sus cómplices. Se trata de levantar nuestra palabra contra los que quieren servirse del silencio para humillarnos y justificar sus negocios indecentes".
Finalmente, afirman que "la huelga del 29 de septiembre no es sólo un derecho. Es una necesidad democrática. Nosotros y nosotras, como ciudadanos y ciudadanas, como trabajadores y trabajadoras de la cultura, apoyamos la Huelga General".
EN APOYO DE LA HUELGA GENERAL DEL 29 DE SEPTIEMBRE
Cambiar de política, defender los derechos sociolaborales
Manifiesto promovido por Profesores de Universidad y profesionales.
Por su parte, profesores de Universidad y profesionales de las distintas especialidades han promovido un manifiesto en el que aseveran que "la reforma del mercado de trabajo promulgada por el RDL 10/2010, de 16 de junio, es perjudicial porque impone un cambio desigual en la regulación del trabajo que empeora y hace retroceder las garantías sobre el empleo de los trabajadores. Y es contraproducente porque desgasta el diálogo social como método de gobierno proporcionado de las relaciones laborales y porque fracasa en la intención de cambiar el modelo de crecimiento sobre el que se deben asentar las relaciones económicas y sociales en una perspectiva de salida de la crisis".
Explican también que "la reforma laboral del RDL 10/2010 no tiene relación con el recorte del déficit ni con la contención del gasto público. Tampoco busca la recuperación económica. Se dirige a otro objetivo: abarata, facilita y subvenciona el despido, obstaculizando y debilitando el control judicial del mismo, modifica de manera muy significativa las causas para los despidos objetivos por causas económicas, tecnológicas, organizativas o de producción; no impide el fraude en la contratación temporal ni impone límites eficaces a la misma, rompe el sistema de negociación colectiva sectorial a través de su inaplicación en las empresas que aleguen dificultades económicas, da un impulso a la precarización a través de las ETTs en varios sectores sensibles y de riesgo, como la construcción y las Administraciones públicas y liberaliza las agencias privadas de colocación".
Los profesionales y representantes de la Universidad alertan de que "más allá de la reforma laboral, el Gobierno parece decidido a "quemar las naves" en su deriva liberal de sacrificar derechos laborales y de protección social ante los mercados financieros y anuncia agresivos recortes en materia de pensiones, así como de prestaciones sociales, sanidad, servicios sociales y otras, que podrían reflejarse en los Presupuestos Generales del Estado de 2011".
Asimismo, opinan que "bajo la excusa de hacer sostenible el Estado de Bienestar, se reducen derechos conquistados tras ardua y larga lucha: para mantenerlo, se debilitan una y otra vez sus pilares hasta su práctica demolición. Mientras tanto, tenemos una presión fiscal sensiblemente menor que la media de nuestro entorno europeo, claramente injusta y regresiva y con insoportables niveles de fraude sin que se tenga voluntad decidida de perseguirlo eficazmente".
Por ello, llaman a "reaccionar ante este aluvión de medidas injustas y regresivas que reducen nuestros derechos como trabajadores y como sujetos activos en la vida social y política" y a sumarse a "la convocatoria de huelga general para el día 29 de septiembre en la idea que este acto de participación democrática y ciudadana obligue a los poderes públicos a cambiar de política, abandonando esta reformas globalmente regresivas y socialmente injustas".
Trabajadores de la cultura y de la Universidad manifiestan su apoyo a la huelga general en un acto celebrado en Madrid
Áreas temáticas relacionadas